Técnicas constructivas tradicionales: introducción
Hay algo profundamente especial en las técnicas tradicionales de construcción. Son más que simples métodos constructivos; representan siglos de conocimiento transmitido de generación en generación. Estas técnicas están cargadas de historias, de amor por los materiales naturales y de una conexión íntima con el entorno. En una época donde la modernidad parece dominar cada rincón, rescatar estas prácticas se ha convertido en mi pasión y en un compromiso personal con la sostenibilidad, la autenticidad y la belleza duradera.
La magia de los materiales naturales
Cuando hablamos de materiales naturales, hablamos de vida. La tierra, la piedra, la madera y la cal son materiales que han convivido con la humanidad desde sus primeros refugios. Cada uno tiene una historia que contar y propiedades que los hacen únicos. Por ejemplo, el barro, tan simple a primera vista, es un material extraordinariamente versátil. No solo aísla térmicamente, sino que también regula la humedad del ambiente de manera natural, creando espacios saludables y confortables.
La piedra, por su parte, aporta solidez y nobleza. Cada roca utilizada en una construcción tradicional es el resultado de años de formación geológica, lo que la convierte en un testigo silencioso de la historia. Trabajar con estos materiales es un recordatorio constante de nuestra pequeñez frente a la naturaleza y de nuestra capacidad para integrarnos armoniosamente con ella.
Técnicas constructivas tradicionales: rescatando su sabiduría y sostenibilidad
Las técnicas tradicionales no solo son un legado cultural; también son prácticas y resistentes. Métodos como la construcción con tapial, el adobe o la piedra en seco demuestran que se puede construir con sostenibilidad sin sacrificar la durabilidad.
En un mundo enfrentado a la crisis climática, las técnicas tradicionales de construcción ofrecen soluciones que son tan relevantes hoy como lo fueron hace siglos. Utilizar materiales locales reduce la huella de carbono asociada al transporte. Además, estos materiales suelen ser biodegradables, lo que minimiza los residuos al final de su vida útil.
Pero la sostenibilidad no se limita a los materiales. Estas técnicas también promueven un enfoque más responsable hacia el diseño y la construcción. Al construir adaptándonos a las características del clima y el terreno, se aprovechan al máximo los recursos naturales para crear espacios eficientes y confortables.
Clasificación de las técnicas constructivas tradicionales en esta guía
Lo apasionante y particular de las técnicas constructivas tradicionales y biocontrucción es su enorme variedad. Por ello he considerado práctico desarrollar para ti una pequeña guía clasificándolas por función (estructural, de cerramiento o de acabado) y material (piedra, madera, tierra, cerámicos, vegetales…).
No obstante, resulta únicamente un primer acercamiento para hacernos una ligera idea de este amplio mundo de la bioconstrucción. Mi intención no es dirigirme a profesionales de la construcción sino a todo aquel amante como yo de esta arquitectura que quiera entenderla un poco mejor.
¡Comencemos!
Técnicas constructivas tradicionales ESTRUCTURALES: cimentación, pilares, muros, tabiquería, forjados, escaleras y cubiertas
La estructura es el elemento que sujeta la construcción tal y como lo hacen los huesos y músculos en nuestro cuerpo. A la hora de elegir la técnica más apropiada, debemos tener en cuenta diversos factores como el terreno, los materiales disponibles, la climatología y la envergadura del edificio, entre otros. Y de ahí que cada lugar tenga su propia arquitectura tradicional, con su particular estética y empleo de materiales.
La PIEDRA en su función estructural: técnicas, usos y característica principal
Empezamos por la piedra y por el suelo. En la cimentación la piedra es prácticamente imprescindible a la hora de asentar y aislar de la humedad el edificio.
A este nivel se usa como base, formando zapatas, plataformas o zunchos, por medio de la técnica de piedra seca mayormente. La intención con ello es asentar y evitar la humedad en las partes superiores. Esto hace que sea la opción más usada en terrenos solidos con cierta humedad.
Ya elevándonos sobre el nivel del suelo, la piedra construye estructuras de pilares y dinteles, arcos y nervios o muros de carga, utilizándose las técnicas de piedra seca en sus distintas formas y la piedra recibida con morteros (mezcla de arenas y conglomerantes como cemento o cal).
La piedra en seco, por su parte, es una obra de arte en sí misma. Colocar cada piedra en su lugar correcto, sin utilizar mortero, requiere una habilidad que solo se consigue con años de práctica y un profundo respeto por el material.
No es habitual ver cubiertas de piedra, que requieren ser construidas en forma de cúpula, debido a su peso y difícil manejabilidad, aunque sí escaleras y balaustradas de piedra tallada recibida con mortero o en seco.
Las principales características de la construcción en piedra es la robustez, durabilidad y resistencia al fuego. Sin embargo, esta rigidez puede jugar en su contra en ciertos terrenos.
La TIERRA como elemento estructural: técnicas, usos y característica principal
La tierra no es utilizada en cimentación y solo es recomendable que parta desde el suelo en terreros áridos y firmes.
La tierra a nivel estructural se usa en forma de muros de carga ya sean de tapial (tierra apisonada) o de adobes recibidos con barro o morteros para edificaciones menos exigentes.
El tapial es una técnica milenaria que utiliza tierra apisonada para levantar muros. Estos muros no solo son resistentes, sino que también tienen una belleza única, con texturas que cuentan la historia del esfuerzo y la habilidad del artesano.
El adobe, compuesto por una mezcla de barro, arena y fibras naturales como la paja, es otro ejemplo de ingenio humano. Al secarse al sol, estos ladrillos naturales adquieren una dureza sorprendente, manteniendo la frescura en verano y el calor en invierno.
La tierra como material de construcción es tan atractivo que han surgido nuevos formatos de tierra compactada transportables elaborados de un modo más industrial y con un aspecto mucho más liso y contemporáneo.
No nos olvidemos de las cuevas. Han sido el primer refugio del ser humano y siguen regalándonos su cobijo. Y sí, la arquitectura excavada también la vamos a considerar dentro de las técnicas de tierra. En este caso, las posibilidades y funcionalidad de los espacios van a depender totalmente del terreno y ubicación.
¿Y cuál es la característica más reseñable de la construcción con tierra? El confort. Gracias a la estabilidad de temperatura y humedad interior que ofrece, independientemente de las condiciones meteorológicas. ¿Su punto débil? Sin lugar a dudas, su permeabilidad al agua que puede ocasionarle severos daños.
La MADERA y su empleo estructural: técnicas, usos y característica principal
Aunque parezca increíble, en territorios pantanosos la madera es una de las opciones utilizadas a la hora de cimentar por su capacidad de perdurar hundida en el barro como soporte para el edificio.
También se puede utilizar como cimentación en otros terrenos siempre rodeándola de un drenaje realizado con piedras.
Sobre el terreno, la madera se utiliza también en forma de muro de carga aunque en España lo habitual es verla como estructuras de carpintería de armar combinándose, según la zona, con materiales cerámicos o vegetales adheridos mediante morteros o con más madera para cubiertas, forjados, escaleras, balcones…
En tejados la madera se utiliza principalmente en modo estructural y como soporte para sobreponer piedra, tejas u otros elementos que la protejan del agua. La técnica de cubierta de tablilla, aunque prácticamente desaparecida en España, también se utiliza como una forma de generar una barrera frente al agua en el tejado en zonas de gran boscosidad y humedad donde conseguir madera era más fácil que conseguir otro tipo de materiales.
Las ventajas de la madera como material son la flexibilidad y estabilidad. Además, a pesar de lo que pudiese parecer, las estructuras de madera presentan muy buen comportamiento en caso de incendio. En cualquier caso, los cambios bruscos de temperatura y humedad no son convenientes para este material.
El METAL como elemento estructural: técnicas, usos y características principales
Empezando por los romanos que lo utilizaban en forma de grapas o barras para reforzar estructuras de piedra hasta las grandes construcciones ya en época industrial, el hierro está presente en la construcción en mayor o menor medida permitiendo construcciones sólidas y duraderas.
Desde su origen en esas grapas romanas, el hierro se fue introduciendo y tomando protagonismo a nivel estructural en la edificación en forma de entramados para construir desde pequeñas balconadas o pérgolas a grandes puentes, acueductos o torres.
En cuanto a sus cualidades hay que diferenciar entre el hierro forjado y el hierro fundido y colado. Mientras que el primero es más fuerte y flexible el segundo es más duro, frágil y menos maleable.
Por otro lado, diferenciando en cuanto a los modos de configurar y fijar las estructuras, debemos citar la soldadura y la tornillería.
Cabe nombrar en este apartado el latón, el bronce y el zinc, utilizados en elementos expuestos a la intemperie, como cubiertas. Al no contener hierro no padecen la oxidación y dependiendo de la necesidad de manejabilidad o resistencia a la corrosión se escogerán unos u otros.
Los CERÁMICOS en su función estructural: técnicas, usos y características principales
Los cerámicos a nivel estructural los podríamos dividir en dos: ladrillos o bloques y rasillas.
Siempre se van a utilizar con morteros o yeso y, fundamentalmente, los encontramos en forma de grandes bloques o arcos compuestos por cientos de estas piezas.
Por un lado, los ladrillos mediante los distintos aparejos (modo de apilarlos) pueden conformar los cimientos y muros de carga. Por otro lado, las rasillas mediante la técnica de la bóveda tabicada conforman escaleras, cubiertas y aberturas.
Otras funciones de los cerámicos a nivel estructural son las de aligeramiento y cubrición. Elementos cerámicos son incluidos en forjados para dar estructura eliminando peso a través de sus oquedades.
Las tejas, por su parte, vidriadas o no, son las encargadas de proteger del agua la estructura e interior del edificio.
La principal característica de este material es la manejabilidad a la hora de la ejecución de la obra. En el caso de la técnica de bóveda tabicada esta nos ofrece la posibilidad de generar grandes espacios y aberturas mediante arcos y cúpulas. A esta manejabilidad se añade un muy buen comportamiento frente al fuego.
Sin embargo, podríamos considerar estos materiales los menos respetuosos de todos ya que, tanto cerámicos como morteros, requieren de un proceso de cocción emitiendo CO2 durante el mismo.
VEGETALES como elementos estructurales: técnicas, usos y características principales
Los vegetales entendiendo como tales los mimbres, cañas o pastos los encontramos principalmente en estructuras ligeras sin cimentación o como parte de cubiertas.
Entrelazando u ordenando y combinando estos materiales obtenemos estas estructuras. Los mimbres y cañas serán los encargados de dar estructura mientras el pasto se encarga de aportar la cubrición.
Encontramos estos materiales en combinación con otros materiales para la ejecución de cerramiento de muros y tabiques. Utilizando la madera como estructura se realizan entramados en caña que se rellena y cubren con yeso, escayola, tierra o morteros. Esta combinación presenta un excelente comportamiento frente a los movimientos sísmicos y era por ello muy utilizada en América (técnica de bahareque) donde el barro era el principal conglomerante.
La construcción con balas de paja, aunque no es tradicional en España, poco a poco se va abriendo camino en nuestro territorio. Si bien es verdad que el uso de balas de paja como muro estructural es poco habitual, es una opción viable en edificaciones de una sola planta y con cubiertas ligeras.
En cuanto a los tejados y cubiertas hay que distinguir entre la cubierta vegetal y la cubierta verde.
La primera se trabaja con material recolectado y secado y se basta por sí mismo para generar el asilamiento deseado.
La cubierta verde podría considerarse también construcción con tierra ya que el vegetal vivo requiere de ella para generar estructura mediante las raíces y aportar así el aislamiento requerido.
Estas técnicas de cubierta son, bajo mi punto de vista, las más sostenibles y ecológicas ya que, la una limpia los terrenos y la otra limpia el aire.
Si bien es verdad que ambas requieren de una mayor atención a la hora del mantenimiento que otros materiales, el confort, calidez y frescura que otorgan a la cubierta es equiparable a la de la tierra. Es por ello que la técnica de cubierta vegetal genera una sinergia excepcional con la construcción en tierra especialmente en zonas húmedas o con grandes oscilaciones de temperatura donde materiales como la cerámica son más vulnerables.
Técnicas constructivas tradicionales en su función estructural: resumen
Llegamos así a la conclusión de que, a pesar de la tendencia hacia el hormigón armado y el acero del último siglo y medio, la construcción con técnicas y materiales tradicionales ha superado pruebas de durabilidad y sostenibilidad que son difícilmente igualables a la par que ha demostrado enormes posibilidades en el ámbito de la edificación.
Técnicas constructivas tradicionales como CERRAMIENTO: puertas, ventanas y rejas
Los cerramientos son los encargados de dar protección a los espacios abiertos y huecos en la construcción, ya sea ante los elementos meteorológicos o ante ataques de otros seres vivos.
Habiendo ya explicado características de los materiales en el anterior apartado en este punto me limitaré a exponer básicamente los usos de estos materiales.
Te recuerdo que en esta mini guía solo vamos a encontrar una visión muy por encima de estas técnicas, de hecho, y me disculpo de ante mano, seguro que he olvidado u obviado alguna técnica o material ya que me he centrado en lo que considero esencial. Por eso aprovecho para invitarte a que me consultes si tienes cualquier duda.
El METAL en técnicas de cerramiento en la construcción
Los metales son usados como cerramientos fundamentalmente en forma de enrejados, aportando seguridad en los huecos de la edificación, o en forma de herrajes (cerraduras, pernios, bisagras, pestillos, tiradores…) complementando a la madera. Dependiendo de la necesidad en cuanto a ductilidad, resistencia a la corrosión y al oxido, dureza, etc… se utilizará un material u otro.
Por otro lado, se utilizan metales en forma de enchapados reforzando elementos de madera como puertas o contraventanas cuando requieren alguna de las características que estos pueden aportar. Por poner un ejemplo enchapados en bronce sobre puertas de madera para protegerlas del agua.
La MADERA y su empleo en cerramientos
La madera, bajo mi punto de vista, es el material con más opciones, especialmente, a nivel de cerramientos y revestimientos. La dureza, flexibilidad y resistencia a la humedad son las características por las que se escogerá un tipo de madera u otro. No obstante, en la construcción tradicional se ha usado siempre la madera de fácil disposición a nivel local.
Este material permite la realización de puertas de gran resistencia, pasando por persianas ligeras, ventanas que permitan el paso de luz natural, o vallados perimetrales. Todo va a depender del tamaño del árbol proveedor y del sistema constructivo utilizado en su manufactura.
Por otro lado, es prácticamente el único material, que permite realizar una construcción desde los cimientos hasta los muebles sin necesidad de complementarse con ningún otro, ni tan siquiera herrajes o clavos. Es por esto que me fascina este material y, para mí, el arte de la carpintería y la ebanistería es justamente eso, un arte.
Los VEGETALES en su función de cerramiento
Los vegetales, secos, empleados como cerramiento los encontramos principalmente en forma de esteras conformando toldos o persianas que proporcionan sombra a los espacios. Ya sean mimbres, bambús, brezos o espartos trenzados, aportan esa protección a la luz solar, dejando o no el paso de aire y agua dependiendo de la técnica utilizada según convenga. Además, ayudan a mitigar el exceso de humedad ambiente.
También podemos encontrarlos en forma de tejidos o papel conformando cortinas, estores o biombos encargados de cubrir huecos al exterior o creando separaciones en el interior. Aunque quizá, esto es oportuno tratarlo fuera de lo que son las técnicas de edificación.
PIEDRA y VIDRIO en elementos de cerramiento
Cuando aún no existía el vidrio, la piedra de alabastro era la encargada, de proporcionar cerramiento y protección al aire y la lluvia dejando pasar la luz a los interiores de los espacios.
Tanto el vidrio soplado, o de aguas, como el alabastro, configuraban los cerramientos por medio de cuadriculas debido a su fragilidad en caso de trabajarse en grandes planchas de escaso espesor. Fue ya con el paso del tiempo que la industria consiguió realizar las grandes planchas que hoy en día nos rodean.
En este caso la característica que buscamos en ellos es, fundamentalmente, su transparencia.
Técnicas constructivas tradicionales en su función de cerramiento: Resumen
Bien. Ya hemos visto los materiales y distintos usos a nivel estructural y a nivel de cerramientos. Y si, ya sé que hay mucho más que decir. Pero también sé que no puedes estar cuatro horas leyendo un articulo así que voy a ir acabando.
Técnicas constructivas tradicionales en REVESTIMIENTOS y ACABADOS: suelos, paredes/techos y “contenedores” de agua
Llegados a este punto, ya hemos levantado la construcción y cerrado los huecos. Nos toca revestir y acabar.
Los revestimientos tienen como función principal proteger la integridad de la edificación, es decir, son la piel del edificio. En segundo término, acondicionar el espacio para su uso específico. Y, por último, aportar confort y estética a quien habita estos espacios. Lo que comúnmente se confunde con superficial y meramente estético tiene en realidad una gran importancia.
Antes de seguir, cabe resaltar que hemos visto técnicas que de por sí no necesitan revestimiento o lo tienen integrado en su estructura y que, bien trabajadas, ofrecen un acabado espectacular y aportan el confort necesario a los habitantes. La tierra apisonada o tapial en paredes o la cubierta vegetal en techos son ejemplos de ello.
Por otro lado, cabe resaltar que escoger un revestimiento inapropiado puede perjudicar seriamente la integridad estructural del edificio así que su elección no es algo que deba tomarse a la ligera.
El METAL como elemento de acabado
El metal como revestimiento se utiliza en forma de chapas especialmente para proteger de la humedad o suciedad el soporte. No obstante, es difícil verlo como revestimiento en arquitectura tradicional. Así que no me extenderé en esto.
La CAL y su empleo como revestimiento
Este maravilloso material tiene infinidad de técnicas a la hora de aplicarlo como revestimiento. Desde un mortero hidrofugo o ignifugo como es el tadelakt hasta una aplicación superficial de bella textura como es un enjabelgado, este material nos regala sus propiedades: transpirable, fungicida, sostenible… De modo que no es casualidad que haya venido siendo utilizada durante siglos en sus diversas técnicas: Morteros hidrofugantes, morteros esgrafiados, estucos, enjabelgados, encalados, con pinturas al fresco… Todo un abanico de posibilidades que, cuanto más conoces, más ves que se ramifica y multiplica en más y más técnicas y modos de uso específicos.
Para suelos, paredes, techos…puedes crear un espacio en el que, mires donde mires, este presente la cal pero todo sea distinto y eso siempre es fascinante. Y como ya comenté en el artículo acerca del Tadelakt marroquí, lo mágico de este material es que lo recoges en forma de roca, lo coloreas, lo moldeas y, con el tiempo, vuelve a ser una roca creada. ¿Es o no es maravilloso?
El YESO empleado en revestimientos y acabados
Vale, lo admito, la cal y el yeso son de mis favoritos. No es casual que en Bagua Interiorismo seamos aplicadores especializados en revestimientos continuos. Y es que estos materiales tienen muchas más posibilidades de las que la construcción moderna nos tiene acostumbrados.
En el caso del yeso contamos con bellezas como la yesería múdejar, el estuco, la scagiola, el moldurado, los enlucidos de yeso rojo, blanco, negro o alabastrino…
Y que no te engañen, un buen yeso artesano puede funcionar perfectamente a la intemperie sin necesidad de pinturas plásticas ni aditivos químicos.
La TIERRA como elemento de acabado
Otro revestimiento continuo tremendamente atractivo es la tierra. Y cabe señalar que, aunque puedas pensar que es un material sucio, nada más lejos de la realidad. También tiene múltiples posibilidades en cuanto a color y textura y no pierde su esencia natural, transpirabilidad y calidez. Disponemos de tierras con distintos colores ya al natural pero también podemos añadir pigmentos minerales naturales para disponer de infinidad de colores. Si bien en cuanto a color y prestaciones es un material algo más limitado que la cal y el yeso, es el de mayor sostenibilidad ya que no requiere de procesos que conlleven emisiones de gases a la atmosfera. Tal como la coges, la aplicas y puede volver al terreno sin necesidad de procesos de reciclaje o recuperación.
Los CERÁMICOS en revestimientos y acabados
Baldosas o baldosines de barro cocido, azulejos esmaltados… Cada material tiene su particularidad y pueden instalarse en distintas formas. El barro cocido es más poroso y frágil aunque más cálido al tacto. Los esmaltados menos permeables y más resistentes resultan más fríos al tacto. No es casualidad que en zonas algo más frías y húmedas se emplee más el barro cocido que favorece la transpirabilidad de los suelos y muros y aporta mayor calidez al espacio; y en zonas más calurosas y secas veamos más el esmaltado.
Por otro lado, las infinitas opciones estéticas de estos materiales los han posicionado como los auténticos reyes de los revestimientos en la mayor parte del territorio en España y mediterráneo en general.
La MADERA y su función de revestimiento
La madera… tanto en un solo material…
La madera está presente en los revestimientos en zonas donde es fácil conseguirla. La madera funciona bien en zonas con una humedad relativa estable a lo largo del año, ya sea en tablilla o lama pegada o en tarima flotante. Lo bonito de este material es cómo se acomoda al ambiente y, ya sea verano o invierno, siempre es confortable al tacto. Sin embargo, bajo mi punto de vista, es el que menos prestaciones aporta a la edificación al utilizarlo como revestimiento. Aunque también te digo que mi opinión puede cambiar según voy adentrándome más y más en los materiales naturales y las técnicas tradicionales y, espero, no me crucifiques por ello.
La PIEDRA como acabado constructivo
Desde el mármol de alta calidad y trabajado en un acabado fino e impecable hasta los empedrados de cantos rodados la piedra esta presente en revestimientos tanto de cuadras como de palacios. Formando mosaicos, grandes superficies continuas, combinada entre sí o con otros materiales. Como ya he comentado la durabilidad y resistencia son su mayor cualidad.
Los VEGETALES en los revestimientos: textiles y papeles de fibra natural
Y llegamos a las fibras.
A nivel revestimiento las fibras llegan, en origen, a suelos y paredes, con el fin de aportar calidez y aislamiento a materiales de construcción duros y fríos como puede ser la piedra.
Si bien las construcciones con técnicas y materiales tradicionales suelen alcanzar cierto grado de confort ambiental per se, la temperatura, humedad y tacto que con estos se consigue necesitaban de un apoyo en los días más fríos de cara al interior de los espacios además de mitigar la reverberación del sonido aportando mayor confort acústico. A partir de los originarios y funcionales tapices se fueron desarrollando el resto de revestimiento quizá menos funcionales pero mucho más estéticos.
Otra función que cumplían y siguen cumpliendo telas y alfombras es la de cerramiento/aislamiento/revestimiento en construcciones tradicionales transportables como pueden ser jaimas o yurtas en civilizaciones nómadas pero esto lo dejaremos para otra ocasión en la que viajar por el mundo sea nuestro objetivo.
Bioconstrucción: el reto de rescatar lo tradicional
Como has podido comprobar hay mucho que conocer y de lo que disfrutar en cuanto a materiales y técnicas tradicionales de la construcción. No es casualidad que me apasionen estos métodos constructivos desde mis tiempos de estudiante. No es casualidad tampoco que una de las misiones de Bagua Interiorismo, más allá de crear espacios, sea la preservación de estos materiales y técnicas a través de la divulgación y la formación. Sí, mi pasión es el biointeriorismo.
No es un camino fácil. En una sociedad donde se prioriza la rapidez y el bajo costo, apostar por las técnicas tradicionales requiere valentía. Los materiales naturales y los métodos artesanales a menudo se ven como obsoletos o ineficientes, cuando en realidad son una alternativa sostenible y más que viable.
Educar sobre estas técnicas es fundamental para garantizar su supervivencia. Es necesario mostrar que no solo son parte de nuestro pasado, sino también una herramienta poderosa para construir un futuro más respetuoso con el medio ambiente y las personas.
Las técnicas tradicionales de construcción son un puente entre el pasado y el futuro. Rescatar estas prácticas no es solo una cuestión de nostalgia, sino una decisión consciente de vivir en armonía con nuestro entorno y con nuestra historia. Mi pasión por estas técnicas radica en su capacidad para contar historias únicas, para conectar a las personas con sus raíces y para ofrecer soluciones reales a los retos de nuestro tiempo. ¡Construir con el corazón es construir para siempre!
Te invito a seguir investigando sobre ellas y te ofrezco mi ayuda para todo lo que necesites. ¡Contacta con Bagua Interiorismo Alcalá de Henares!
Gracias por leerme y compartir conmigo este momento.